Pronto hará un año de aquel dos de abril en el que Donald Trump salió a hablar al mundo con una pizarra. Porcentajes de aranceles brutales para algunos países; otros, más moderados. En cualquier caso, parecía seguro que el comercio internacional tal y como lo conocíamos entonces iba a cambiar. Pero también fue el inicio del TACO (TrumpAlwaysChickenOut o «Trump siempre se acobarda»). Las bolsas reaccionaron con pánico a ese «Liberation Day: De repente muchas empresas tendrían un sobrecoste de entre el 67% y el 10% en todo lo que importaran.