El novillero Pedro Luis ha sido el último protagonista en el especial de El Albero de COPE dedicado a los novilleros punteros. Durante la entrevista, ha repasado cómo ha afrontado un invierno atípico por las lluvias y ha desvelado sus ambiciosos objetivos para una temporada que se presenta clave en su carrera. El torero de origen venezolano tiene por delante un exigente inicio de temporada con compromisos en Lucena, Las Ventas y Vic-Fezensac. "Me lo he marcado así", ha asegurado, mostrándose "muy contento" por este comienzo. "Creo que los inicios fuertes también tienen que tener finales fuertes, y es lo que llevo buscando", ha afirmado Pedro Luis sobre sus próximos paseíllos, que incluyen una novillada de Fontihmary en la Feria de San Isidro. Pese a sus tres actuaciones en Madrid el año pasado, Pedro Luis confiesa que uno no llega a acostumbrarse a la presión de esta plaza. "Depende de la responsabilidad que te pongas a ti mismo", ha explicado. Para él, es un coso que conoce bien como aficionado y que considera que "es una plaza que te puede dar mucho". El novillero ha recordado que una de las tardes "más importantes" de su vida la ha vivido allí. Su relación con Las Ventas ha evolucionado. En su debut en julio se sintió "a gusto", pero con el paso de las tardes, como en la Feria de Otoño, sintió "un poco más la responsabilidad" y el "apretón del aficionado". Lejos de verlo como algo negativo, lo considera "bueno" e "ilusionante". "Que también te exijan, porque sabes lo que puedes dar, sabes lo que tienes para ofrecer y también en una parte se siente bonito", ha reflexionado. Su gran objetivo en San Isidro es rotundo. "Tengo ahora mismo la ilusión de de llegar a Madrid y de que la gente termine de de decir que Pedro Luis ha estado aquí y que hay un torero al que queremos seguir y queremos seguir viéndole", ha declarado con ambición. El torero busca "dar un golpe en la mesa" en el marco de una de las ferias más importantes del mundo, donde se siente un "privilegiado" por poder participar. En sus inicios en España, Pedro Luis contó con el apoyo del matador de toros Morenito de Aranda. "Más allá del grandioso torero que es, es una gran persona", ha destacado. De él ha aprendido "los valores, la disciplina, la entrega absoluta a esta profesión" y a entender el toreo como "una filosofía de vida". "Estoy agradecido a él siempre y en todo momento lo llevo presente", ha añadido. La separación profesional fue amistosa y basada en la honestidad, algo que Pedro Luis ha agradecido. Comprendió que Morenito, estando en activo, no podía dedicarle el tiempo que merecía. "Se agradece la sinceridad ante todo", ha afirmado, calificando al diestro como "un gran ejemplo para todos nosotros" después de 20 años de alternativa. Pedro Luis tiene claro su futuro más inmediato y no duda en afirmarlo: "Es el año de dar el paso". El novillero ha confesado que lleva tiempo "pensando y soñando" con la alternativa y que esta temporada es la elegida para convertirse en matador de toros. Considera que, con cerca de 20 novilladas toreadas el año anterior, es el momento adecuado. Para que ese doctorado llegue en las mejores condiciones, es consciente de la importancia de este inicio de temporada. El objetivo es que las empresas "te vean de una distinta manera" y no "coger una alternativa sin ningún ambiente". Por ello, sabe que su paso por ferias como San Isidro debe traducirse en "toques de atención, como casi gritos" para que le "puedan tomar en cuenta".