Amistoso loco en Puerto Rico: equipos vestidos igual y Messi derribado por la seguridad

Mientras el fútbol europeo aguantaba la respiración a la espera del sorteo de los octavos de final de la Champions League , el Inter Miami de Lionel Messi se desplazó a Puerto Rico, en concreto a la ciudad de Bayamón, para disputar un amistoso con el club ecuatoriano Independiente del Valle . Un evento promocional mientras la liga estadounidense de fútbol, recién comenzada, coge velocidad de crucero. El partido es hoy foco de discusión en las redes sociales, y no precisamente por lo futbolístico, que quedó zanjado con un 1-2 a favor de la franquicia estadounidense gracias a un gol de penalti de Messi . Dos son las imágenes de las que todo el mundo habla tras el choque: el enfrentamiento sobre el césped de dos equipos que vestían de negro, con la confusión que ello generó, y el derribo a la estrella argentina cuando varios aficionados se lanzaron en busca de su abrazo. Curiosamente hubo más camisetas rosas, color del Inter Miami, en la grada que sobre el terreno de juego. La visita del conjunto californiano y sus estrellas desató la locura en Puerto Rico, con hasta 20.000 seguidores en las tribunas, hasta tal punto que el encuentro debió detenerse en su recta final por el asalto de varios hinchas locales. Atraídos por el brillo y la fama de Messi, fueron varios los aficionados que se atrevieron a invadir el césped para buscar un contacto con el argentino. Y uno de ellos lo consiguió, si bien el mismo tiempo que se aferraba al exjugador del Barcelona fue placado por miembros de seguridad del estadio, que en su afán por proteger a los futbolistas acabaron derribando al propio Messi. El '10' del conjunto de Miami había ingresado al terreno de juego al inicio de la segunda parte, pues arrancó el choque como suplente, pero se convirtió en protagonista decisivo al anotar el gol de la victoria en el minuto 70. El equipo dirigido por Javier Mascherano había abierto el marcador a los 16 minutos con una diana del también argentino Santi Morales, mientras que el internacional ecuatoriano Patrik Mercado, recientemente fichado por el Sevilla , puso el empate provisional solo un minuto después. El 0-1 nació en las botas del uruguayo Luis Suárez, capitán del conjunto norteamericano, con una bonita asistencia a su joven compatriota. De ahí al final el duelo fue sumando ingredientes, como un altercado entre Suárez y Jordy Alcívar, las gradas clamando por la entrada de Messi, el gol del argentino o las intervenciones fundamentales de Rocco Ríos Novo para sostener el triunfo del Inter Miami, que el domingo regresa a la Major League Soccer (MLS) para medirse en el derbi de Florida al Orlando City. El choque acabó con victoria norteamericana y trece días después de la primera fecha para la que había sido programado debido a una lesión de Messi, cuya presencia era fundamental para los organizadores. Y a ese retraso se sumó el de la hora de más que tardó en pitarse el inicio por la falta de entendimiento entre los equipos respecto a los uniformes . No han trascendido los pormenores de este desencuentro, pero el caso es que finalmente ambos equipos acabaron saltando al terreno de juego vestidos de negro . Una situación insólita que los árbitros permitieron y que hizo muy complicado seguir de forma correcta el encuentro.