En Andalucía, elegir qué estudiar ya no es solo una cuestión vocacional: es, cada vez más, una decisión estratégica. Los datos dibujan un mapa claro: los empleos mejor pagados no se concentran únicamente en las profesiones tradicionales, sino en perfiles técnicos, digitales y de gestión que escasean en el mercado. La transformación tecnológica, la expansión logística ligada al comercio electrónico y la necesidad de especialistas sanitarios han elevado los salarios en determinados nichos profesionales . Los datos sobre las profesiones con mayores sueldos en Andalucía sitúan a la ingeniería, la tecnología y la dirección logística en la parte alta de la tabla, con retribuciones que pueden superar con holgura los 50.000 o 60.000 euros anuales en perfiles consolidados. No son cifras generalizadas, pero sí alcanzables para quienes combinan formación específica, experiencia y habilidades muy demandadas . El mensaje es claro: no basta con tener un título; hay que acertar con la especialización. En el ámbito universitario, las ingenierías siguen siendo una apuesta sólida. Ingeniería Informática, Industrial o Telecomunicaciones destacan por su inserción laboral y su progresión salarial. Los perfiles tecnológicos vinculados al desarrollo de software, la ciberseguridad o el análisis de datos encuentran oportunidades tanto en grandes ciudades andaluzas como Sevilla o Málaga —esta última convertida en polo tecnológico— como en empresas que trabajan en remoto para mercados internacionales. La universidad es, en estos casos, la puerta de entrada a puestos técnicos de alta cualificación y, con el tiempo, a cargos de responsabilidad. Pero la otra gran protagonista de los reportajes sobre empleo es la Formación Profesional. Andalucía ha experimentado un crecimiento notable en matrículas de FP . Los ciclos de Grado Superior en Desarrollo de Aplicaciones Web, Administración de Sistemas Informáticos en Red o Transporte y Logística figuran entre los más demandados por las empresas. En algunos casos, los titulados de FP tecnológica pueden comenzar con salarios competitivos y escalar con experiencia y certificaciones adicionales. La logística, impulsada por la posición estratégica de puertos como el de Algeciras y por el auge del comercio electrónico, es otro de los sectores señalados como generadores de empleo bien remunerado. Directores de operaciones, responsables de cadena de suministro o expertos en planificación encuentran en Andalucía un campo fértil. Aquí conviven las dos rutas: FP especializada para la gestión operativa y grados universitarios en Ingeniería o Administración de Empresas para quienes aspiran a puestos de dirección. La sanidad mantiene su lugar entre las profesiones mejor pagadas , aunque con matices. Los especialistas médicos, tras superar el exigente itinerario universitario y el MIR, se sitúan entre los salarios más altos del sector público y privado. En paralelo, la FP sanitaria —como Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería o Emergencias Sanitarias— ofrece una inserción rápida y estable, aunque con escalas salariales más contenidas. Más allá de la titulación, las habilidades marcan la diferencia . El dominio de herramientas digitales, la capacidad de análisis de datos, el inglés profesional y las competencias en gestión de proyectos son hoy palancas salariales. También lo son las llamadas «soft skills»: liderazgo, comunicación y resolución de problemas. En un mercado cambiante, quien combina base técnica con capacidad de adaptación multiplica sus opciones. Universidad y FP compiten y, al mismo tiempo, se complementan . La clave está en leer bien el mercado, detectar sectores en expansión y apostar por una formación alineada con esas necesidades. En una comunidad que busca reducir su brecha laboral, acertar con la ruta formativa puede marcar no solo el primer empleo, sino toda una trayectoria profesional.