Todo comienza con unas fotografías de una actriz española con el expiloto Andrea Iannone... y de ahí al infinito. La mujer en cuestión es Rocío Muñoz Morales, quien ha pasado a ocupar las portadas de todas las revistas italianas de crónica social al convertirse en una de las protagonistas de un intrincado cuarteto sentimental que tiene a medio país pendiente de tertulias rosas y nuevos chismes venideros. Se habla de infidelidades, drama... y mucho amor. Todo empieza en un tórrido verano de 2025, cuando Rocío Muñoz Morales pone fin a su relación con Raoul Bova, el padre de sus dos hijas, después de 14 años de matrimonio. El motivo no es otro que la publicación de unos mensajes íntimos del actor con la modelo Martina Ceretti en lo que fue una canónica infidelidad llevada a la esfera pública. La intérprete se pronunciaba así en 'Vanity Fair' después de la separación tras una época de discreción e introspección: «Decidí guardar silencio para proteger a mis hijas, y porque lo que sucedía a mi alrededor, tan grotesco y desagradable, no me pertenecía. Todos hablaban demasiado. Fuimos una familia hasta el verano pasado, hasta el momento en que mi mundo se derrumbó. ¿Dudé alguna vez de su fidelidad? Nunca. Soy un poco recatada. No juzgo a las parejas abiertas, pero la nuestra, desde luego, no lo era». El tiempo fue pasando y llegó la blanca Navidad, época de promesas y buenas intenciones. Y fue precisamente entonces cuando Rocío Muñoz Morales fue fotografiada por los paparazzi en compañía de un expiloto de MotoGP llamado Andrea Iannone en plena cita romántica por Madrid. Podría ser una más de esas citas en reservados que cada poco aparece en la prensa rosa. Pero no... Ocurre que el motorista tenía una relación estable, estándar y tranquila -o eso parecía- desde otoño de 2022 con la cantante Elodie, a quien hacía una pocas semanas le había dedicado en sus redes sociales está hermosa declaración de amor: «En un momento difícil, ella fue el amanecer, la llegada del sol. Nos enamoramos al instante. Nos entendemos en todo, no hay nada en lo que no nos metamos». Entonces fue cuando la prensa italiana advirtió que solo había dos conclusiones posibles: o era infidelidad o era ruptura. Pero hubo un girito de guion. La periodista italiana Deianira Marzano publicó que a su regreso a Milán procedente de España, Andrea Iannone y Elodie mantuvieron una encendida discusión en la puerta de la casa de la cantante. «Cualquiera que sea el motivo, Elodie no pareció disfrutar la visita de su ex: salió de la casa y lo 'atacó' a gritos. Luego se subió al auto de su ex, hablaron y ella salió con el rostro sombrío y una expresión tensa. Un enfrentamiento tormentoso. Empezaron a insultarse a gritos. Casi llegaron a las manos. Tuvieron que separarlos», contó la cronista. La cosa no se quedaba ahí porque testigos presenciales de la discusión escucharon a la artista decirle a su expareja: «¡Has cometido un error!». Para entonces, la teoría de la infidelidad con Rocío Muñoz Morales era la ganadora. Sin embargo, el portal 'Oggi' añadiría el siguiente giro en el curso de los acontecimientos después de hablar con confidentes próximos a todos los implicados. Al parecer, Elodie y Andrea Iannone habían finalizado su noviazgo en el mes de noviembre después de un ultimátum del expiloto, pues este quería formar una familia que ella no quería, volcada como estaba en aquello del «desarrollo personal y una carrera». Y salió un reportaje de unas vacaciones juntos de Andrea y Rocío Muñoz Morales en un resort de cinco estrellas de Franciacorta, una de las localizaciones más exclusivas de la Lombardía. Y también llegaron las primeras palabras de la actriz española. «Nos conocimos por casualidad en Madrid, no sabía mucho de él. Descubrí a una persona sensible, con valores similares a los míos. Realmente no puedo añadir más porque, repito, nos conocemos desde hace muy poco tiempo», dijo en 'Vanity Fair'. Lo siguiente dejaría atónitos a todos: Elodie olvidaba sus penas junto a la cantante italiana Franceska Nuredini, una de las bailarinas de su gira, con quien se la veía disfrutar de lo lindo de su convivencia juntas en la misma casa que durante años fue el escenario de su amor junto al tierno piloto Andrea. También celebraron un cálido San Valentín juntas en Venecia. Y la vida sigue. Que fluya el amor.