España quiere destronar a Australia en su casa

España mantiene vivo su plan de recuperación en el Rolex SailGP Championship y este fin de semana afronta uno de los Grandes Premios de referencia, el de Sídney, territorio históricamente dominado por la Australia, equipo nunca se ha bajado del podio en aguas de Sydney Harbour, un escenario casi inexpugnable para la mayoría. La primera final de la temporada y el tercer puesto logrado por el equipo de Diego Botín en Auckland, no ha hecho más que afianzar la moral del equipo español, después de duro golpe que supuso no poder competir en la primera regata del año en Perth debido a una rotura durante la jornada de entrenamientos previos al evento. El podio en Nueva Zelanda fue mucho más que un buen resultado. El F50 Victoria se coló en la final del domingo, pero acabaría sucumbiendo ante Australia, que ganaría y Gran Bretaña, que sería segunda. Aun así, la actuación dejó un mensaje claro al resto de la flota: España vuelve a ser un aspirante real. España llega sexta en la clasificación general, y el objetivo pasa ahora por seguir sumando puntos para ir escalando posiciones en este inicio de temporada. Sídney es una oportunidad. La ausencia de Nueva Zelanda y Francia que no han llegado a tiempo tras su colisión en el último Gran Premio, abre el abanico de cara a la clasificación general. La competición se disputará alrededor de Shark Island, con la Ópera como telón de fondo, en la parte interior de la bahía con lo que probablemente serán regatas muy técnicas. Las previsiones de viento apuntan a rachas de entre 18 y 28 km/h el sábado día 28 de febrero. Y ya para el domingo 1 de marzo se espera un viento del este más estable.