Roberto, meteorólogo, ante un invierno loco: "Hay una amplitud térmica considerable con mínimas en negativo y máximas de 22 grados"

Varias zonas de España están registrando una amplitud térmica especialmente llamativa para un mes de febrero. La amplitud térmica es la diferencia que hay en un solo día entre las temperaturas mínimas y las máximas. Como ejemplo, Teruel. Allí los termómetros se desploman hasta valores negativos durante la noche y la madrugada, para luego dispararse por encima de los 22 grados en las horas centrales del día, creando una oscilación de más de 20 grados en una misma jornada. Según ha explicado el meteorólogo de eltiempo.es, Roberto Granda, en el programa 'Mediodía COPE en Teruel', esta situación se debe al "dominio del anticiclón con la dorsal de forma muy clara sobre la península". Este escenario de estabilidad favorece los cielos despejados, que provocan un gran enfriamiento nocturno del suelo y, a su vez, un rápido calentamiento durante el día. "No hemos tenido este invierno mínimas muy bajas en general, pero ahora con cielos despejados es cuando se están dando heladas. Eso por la noche sumado al sol del mediodía o de primera hora de la tarde es lo que hace que notemos ese contraste térmico tan amplio entre las temperaturas mínimas y las máximas", asegura Granda. Y todo ello en un invierno que va a terminar siendo "húmedo en todo el país" y también, cálido: "La realidad es que, aunque haya habido días de frío, el invierno va a terminar siendo mas cálido de lo normal. Hemos tenido bastante calor para lo que son los meses de invierno. ¿Es anómalo? Bueno, podemos decir que es brusco porque hemos pasado de nieblas y lluvias a sol y heladas por la noche", asegura Granda en COPE. Aunque estos contrastes no son del todo nuevos, el experto señala que lo realmente significativo es la intensidad de las temperaturas máximas en pleno invierno. Granda afirma que  ver valores tan elevados en febrero "ya no es una cosa extraña o poco frecuente, como podía ser hace unos años". Esto no ocurre solo en Teruel, también es relativamente frecuente en provincias del interior como Cuenca o Soria que siempre han registrado temperaturas mínimas muy bajas pero que ahora, caminan hacia unas máximas más elevadas de lo normal en los meses de invierno. Los datos respaldan esta tendencia. Desde que hay registros en 1989, en Teruel se han superado los 20 grados en febrero un total de 69 veces hasta la fecha. Sin embargo, la frecuencia ha aumentado drásticamente: "En los primeros años ocurría de forma excepcional o ni siquiera ocurría, pero ahora ya es lo habitual. Desde el 2015 - 2016 y después del 2020 en adelante, vemos cómo todos los años hay al menos 1 a 3 o 4 días por encima de este valor". Granda afirma que todo esto "no es excepcional pero sí considerable porque las máximas actualmente en invierno son más altas, 4 o 5 grados más de media que hace unos años". Sin embargo, las mínimas son similares, 2 - 3 grados negativos. Esto camina a ser la tónica dominante en los próximo años. A pesar de la percepción ciudadana de que este invierno ha sido frío, influida por las semanas de inestabilidad y lluvias, la realidad es diferente. El meteorólogo aclara que el invierno, en su conjunto, "probablemente va a terminar cálido en casi todo el país" y que, en realidad, "hemos tenido bastante calor para lo que sería el invierno". Este "cambio bastante brusco", como lo define Granda, desde un periodo de borrascas a la estabilidad actual, ha puesto de manifiesto un fenómeno que también se observa en otras capitales de altitud elevada. De cara a los próximos días, la situación cambiará dependiendo de la zona donde nos encontremos. Entrará un nuevo frente frío por el este peninsular y puede afectar a la zona central con un ligero descenso térmico. A pesar de ello, en otras zonas del interior y el norte ese frente frío que se espera en la península "casi no se va a notar". En ciudad como Teruel, las máximas seguirán rondando los 21 grados.