Grupo Azkoyen acaba de firmar el mejor ejercicio de sus ocho décadas de historia y lo ha hecho con un golpe de autoridad sobre el tablero financiero: deuda cero. La multinacional tecnológica no solo ha batido su propio récord con una facturación de 211 millones de euros, sino que ha aprovechado la inercia para blindar su balance y premiar la fidelidad de sus accionistas. Con el viento a favor de la digitalización de los pagos y la seguridad convergente, el grupo presidido por Juan José Suárez se consolida como el nuevo 'caramelo' del Ibex Top Dividendo, tras pulverizar todas sus marcas históricas.