Canarias, en alerta roja: las claves de por qué lidera la obesidad en España

La obesidad en Canarias, tanto en adultos como en niños, supera con creces la media nacional. Según la última Encuesta Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, casi el  21% de los adultos canarios padece obesidad, frente al 15% del resto de España. Esta diferencia de más de cinco puntos sitúa al archipiélago por encima de regiones como Andalucía o Murcia. En el ámbito infantil, las cifras son igualmente alarmantes: un 20% de los niños de 6 a 9 años sufre obesidad y un 26% tiene sobrepeso. Los efectos de esta epidemia silenciosa van más allá de la estética. El cardiólogo Aridane Cárdenes, del Hospital Dr. Negrín, advierte que se trata de "un problema médico serio que impacta directamente en nuestra salud cardiovascular", ya que "el exceso de grasa corporal obliga al corazón a trabajar más y favorece enfermedades como la hipertensión, el colesterol, y aumenta de forma significativa el riesgo de infarto, ictus y diabetes tipo 2". Los expertos apuntan a una combinación de factores donde la falta de actividad física se une a una cesta de la compra condicionada por el bolsillo. La pediatra Eugenia Angulo, técnica de la Dirección General de Programas Asistenciales del Servicio Canario de Salud, subraya que en las islas el nivel socioeconómico bajo dispara la incidencia de la obesidad. Según Angulo, esta relación es clara: "El nivel socioeconómico bajo aumenta la incidencia de sobrepeso y obesidad. En el nivel de pobreza que tenemos a día de hoy en Canarias, esto dificulta, porque comer saludable en ocasiones es más caro que comprarse un zumo en vez de un plátano". El problema, que se gesta desde la cuna, se agrava con el sedentarismo y el uso excesivo de pantallas. Sin embargo, los pediatras detectan un obstáculo crítico en el entorno familiar: la negación. "El mayor problema es que la familia no ve que realmente haya un exceso de peso, y a veces llegar a eso es lo más importante", señalan los especialistas. La  obesidad es una enfermedad, como ha declarado la OMS, cuyas repercusiones en la salud a largo plazo son severas. Los expertos también señalan que el estilo educativo influye. Un enfoque dialogante y basado en la educación en hábitos saludables se asocia a menores tasas de obesidad, frente a modelos más autoritarios o permisivos. La ciencia es clara al advertir que un niño con obesidad tiene una alta probabilidad de convertirse en un adulto enfermo, con una predisposición a sufrir [diabetes] e [hipertensión] de forma prematura. Para frenar esta tendencia, la sanidad pública ha lanzado diversas iniciativas. La pediatra Alicia Fernández destaca el "plan de obesidad infantil en menores de 12 años en Canarias", con acciones para promover la lactancia materna, junto a otros programas como el de comedores escolares, ALIPA (Alimentos a la Palestra y Actividad Física) y "Descubre la salud en tu plato", que busca recuperar los productos locales. Francisca Guerra, especialista en medicina familiar, insiste en dos objetivos médicos clave: "Tomar conciencia del sobrepeso y la obesidad como enfermedad crónica" y "fomentar la continuidad del tratamiento, ya que el objetivo no es solo la disminución del peso, sino el seguimiento y, de este modo, prevenir las recaídas". Combatir la obesidad en el archipiélago es, por tanto, una carrera de fondo que empieza en el embarazo y continúa en cada elección en el supermercado. Revertir estas cifras, coinciden los expertos, es la única vía para asegurar un futuro sano para las próximas generaciones de canarios.