El tren de borrascas que ha golpeado Extremadura en las últimas semanas ha dejado el regadío con la urgencia pegada al calendario. La Asociación de Regantes de Extremadura (Regantex) ha situado entre ocho y nueve millones de euros la primera estimación de daños en infraestructuras hidráulicas, con afecciones en los cinco grandes canales que abastecen cerca de 190.000 hectáreas. Su presidente, Francisco Sánchez Bautista, ha señalado que el impacto ha sido especialmente duro en la provincia de Badajoz, con foco en Vegas Bajas, y ha resumido los picos del episodio con una idea clara: "Ha habido momentos de caudales muy elevados".