Algunos viajeros del autobús Monbus que conecta Talavera y Toledo han tenido que realizar el trayecto sentados en las escaleras del vehículo. El incidente se ha producido porque se habían vendido más billetes de las plazas disponibles en el autobús anterior, obligando a los pasajeros sobrantes a acoplarse en el siguiente. Según los testimonios, "han ido dos personas sentadas en las escaleras de atrás y una en la de adelante" hasta que el vehículo ha parado en otros pueblos y han podido reubicarse. Esta situación no es nueva para los usuarios, que llevan meses denunciando el mal servicio. El pasado 20 de febrero, un autobús cubrió el trayecto de vuelta a Talavera desde Toledo a 50 km/h por la autovía al no poder ir a más velocidad. En otra ocasión, un vehículo comenzó a salir humo y a perder aceite a chorros, mientras que este mismo lunes otro se quedó tirado en mitad del trayecto. Todas las incidencias han sido comunicadas a la Dirección General de Transportes de CLM. El último incidente ha ocurrido este mismo jueves por la mañana, cuando el autobús de las 6:00 horas se ha averiado a la altura de Cebolla, obligando a los pasajeros a esperar otro vehículo para poder llegar a sus destinos. La portavoz de la plataforma de afectados, Rosa de los Ríos, califica el servicio como "indigno" y "precario". Los problemas que se repiten a diario, según enumera, van mucho más allá de los retrasos y las averías constantes que sufren los vehículos. Los usuarios denuncian que se enfrentan a vehículos "sin calefacción con temperaturas de 3 grados", lo que provoca que los cristales se empañen, o a autobuses sin aire acondicionado en los días de más calor. Además, lamentan la falta de cinturones de seguridad en algunos vehículos y el "mal funcionamiento de la app" para gestionar los abonos, que impide anular o modificar billetes.