Alicante celebra el Año Nuevo Chino con dragones, talleres y juegos

La ciudad de Alicante celebra este fin de semana la llegada del Año Nuevo chino, que este año corresponde con el Año del Caballo. La Asociación Intercultural Alacant-Xina ha organizado un completo programa de actividades en el Espacio Séneca para dar a conocer su cultura. Así lo han explicado sus organizadoras, Diana Zen y Annebelle Luo, en los micrófonos de Herrera en COPE Alicante. El evento, que tendrá lugar el sábado de 10 a 14 horas y el domingo de 10 a 13:30, ofrecerá una inmersión en las tradiciones del gigante asiático. Los asistentes podrán disfrutar de una exposición de pintura china, la emblemática danza de dragón y leones, un desfile de farolillos de pez y talleres de caligrafía, kung fu o taichí, entre otras propuestas. Este nuevo año está regido por el caballo, un animal con un simbolismo muy positivo en la cultura china. "El caballo tiene una imagen de fuerza y de avanzar adelante con velocidad", ha explicado Anabel Eluo. Se considera un símbolo auspicioso que representa un espíritu vigoroso y la promesa de un año de progreso. Aunque animales como el dragón, el tigre o el caballo tienen una imagen más poderosa, Luo ha aclarado que no hay animales "peores o mejores" en el zodiaco. "Todos los animales son buenos", ha afirmado, ya que cada uno posee cualidades positivas como la inteligencia o la flexibilidad. La provincia de Alicante acoge a una importante comunidad china, con cerca de 10.000 personas de esta nacionalidad. Diana Zen, vicepresidenta de la asociación y nacida en España, considera que la ciudad de Alicante "lo tiene todo", desde la playa a la montaña. Anebelle Luo, por su parte, llegó hace unos siete años y destaca por encima de todo el carácter de sus gentes. Para Luo, la clave de la integración es sentirse bienvenido. "La gente es lo más importante, que una persona se sienta cómoda en una comunidad", ha señalado. Además de la amabilidad de los alicantinos, valora la gastronomía local, con la que encuentra puntos en común como el arroz y los guisos, y por supuesto, el buen tiempo de la ciudad.