¿De qué se quejan los gallegos ante la Valedora do Pobo?

Dolores Fernández Galiño ha sido recientemente revalidada en su cargo como Valedora do Pobo, una decisión que interpreta como un aval del propio Parlamento gallego al trabajo realizado. La institución, según destaca, se caracteriza por ser "muy transparente", publicando todos sus informes y actividades en su página web para el acceso de toda la ciudadanía. La independencia es un pilar "fundamental" para la Valedora. Ha explicado que la institución "no recibe ni órdenes ni mandato imperativo de ningún organismo" y, aunque es comisionada del Parlamento, actúa con total autonomía. Esta independencia se garantiza, en palabras de Fernández Galiño, a través de una "actuación totalmente transparente" y motivando cada resolución en base a datos y argumentación jurídica, sin sesgos ni posicionamientos previos. Para el nuevo mandato, la Valedora do Pobo ha reafirmado su compromiso con un decálogo centrado en la defensa del feminismo, la erradicación de la violencia de género, la protección de las personas más vulnerables y la sostenibilidad medioambiental. Su principal objetivo es "seguir trabajando todos los días para dar respuesta a lo que nos trasladan los gallegos y las gallegas sobre situaciones que para ellos son bien perentorias". Cualquier persona, "independientemente de su edad, nacionalidad", puede acudir a la institución de forma gratuita. Fernández Galiño anima a la ciudadanía a contactar ante cualquier incertidumbre: "En caso de duda, que llamen a la institución". El procedimiento que se abre es informal pero garantista, solicitando un informe a la administración implicada. En muchas ocasiones, el problema se soluciona en cuanto el organismo responde. El volumen de trabajo de la institución no ha dejado de crecer. El año pasado se tramitaron unas 5.500 quejas, de las cuales cerca de 5.000 correspondían al ámbito autonómico. Esta cifra implica solicitar miles de informes a las distintas administraciones, que según la Valedora, "mayormente colaboran" tanto al emitir informes como al aceptar las recomendaciones. La tendencia de reclamaciones es ascendente. "Desde 2019 [...] hemos más que duplicado el número de asuntos", ha afirmado Galiño, pasando de unas 2.000 a casi 5.000. Además, ha destacado un dato revelador del alcance de su labor: las resoluciones se multiplicaron por siete en el mismo periodo, superando las 700 solo en el último año. Consultada sobre los principales motivos de queja, Dolores Fernández Galiño ha señalado directamente a los servicios públicos más demandados. "La sanidad, todo el tema de inclusión, que está sobre todo vinculado a la dependencia y discapacidad, y también el tema de educación" son, por este orden, las áreas que concentran el mayor número de reclamaciones por parte de la ciudadanía. Galiño atribuye este crecimiento a que la institución es "más conocida", aunque reconoce que aún existen colectivos que no acuden a ella. Por ello, ha querido dar visibilidad a una de las iniciativas menos conocidas: un programa de becas para personas con diversidad funcional. "Tenemos que remover no prejuicios, sino el desconocimiento de lo que se puede hacer desde la diversidad funcional", ha sentenciado. La Valedora se ha mostrado gratamente sorprendida por el "nivel de preparación y desenvolvimiento" de los participantes del programa. Ha concluido anunciando que próximamente se abrirá la siguiente convocatoria de estas becas anuales, reforzando el compromiso de la institución con la inclusión real.