El cruce de reproches por la gestión del agua en la cuenca del Segura vuelve a tensarse en torno a la rambla del Albujón. Mientras el Gobierno regional reclama acelerar la renovación de la impulsión como pieza clave para frenar los aportes contaminantes al Mar Menor, la Confederación Hidrográfica del Segura replica que el alcance de esa obra se está magnificando. El presidente del organismo de cuenca, Mario Urrea, ha respondido con un mensaje especialmente contundente: esa actuación no resolverá el problema ambiental de la laguna.