"El Quadrifoglio es la expresión más auténtica de deportividad en Alfa Romeo y nuestros coches están diseñados por verdaderos apasionados de la conducción, siempre ponemos el foco en el conductor" Las palabras son de Santo Ficili, CEO de Alfa Romeo, quien confirmaba con ellas que la compañía italiana volvía a poner a la venta las versiones más especiales de los Alfa Romeo Giulia y Stelvio . Y es que la compañía ha resucitado la versión Quadrifoglio, la que lleva un trébol de cuatro hojas en el lateral, cuatro tubos de escape en la trasera y un bruto V6 bajo el capó. El movimiento es la consecuencia de otro errado en su momento. Stellantis ha decidido que vuelve a poner en la calle las versiones más deportivas y especiales de los buques insignia de su marca. El problema es que ese movimiento solo es la parte visible del iceberg. La que está sumergida es un verdadero problema. Un problemón. En Xataka Alfa Romeo siempre presumió de sus orígenes. Ahora sabe que el Grana Padano es (mucho) más italiano que su último SUV eléctrico Los árboles que no dejan ver el bosque Sí, Alfa Romeo traerá a sus configuradores europeos las versiones Quadrifoglio de sus Giulia y Tonale. La berlina y el SUV volverán a contar con versiones deportivas específicas, con todos los aditamentos estéticos pero, sobre todo, con un motor V6 de 2.9 litros de 520 CV y 600 Nm . Somos los primeros en celebrarlo. Pero aunque desde la compañía hayan hecho hincapié en que el foco se vuelve a poner en los más apasionados de la marca y en quienes buscan sensaciones puras de conducción, lo cierto es que el movimiento es, simplemente, una concatenación de errores. Hace apenas un año, Alfa Romeo confirmaba que dejaba de vender las versiones más prestacionales y el motor de gasolina de 280 CV de su Giulia y Stelvio. Se cerraba una etapa. Pocos meses antes, Carlos Tavares había dimitido (o le habían dimitido) de Stellantis. Se cerraba otra etapa. En Xataka Stellantis apostó al todo eléctrico en 2030. Ahora tiene 22.000 millones en juego y dos fábricas nuevas canceladas El portugués se había convertido en una suerte de Carlos Ghosn en chiquitito. Un nuevo "asesino de costes" había tomado los mandos de Stellantis , el grupo automovilístico más grande del mundo por número de marcas en su portfolio. Marcas que, desde que la compañía naciera, han tenido que demostrar que su rentabilidad. Y Alfa Romeo era una de las que tenía el papel más complicado. Tavares tomó decisiones que, con el tiempo, se consideran más que controvertidas. La primera fue la de mantener intacta la cartera de marcas. Eso sí, obligando a las compañías a demostrar hasta dónde eran capaces de llegar y confirmar por sí mismas que eran rentables . Su mano inflexible terminó por mandar a Estados Unidos coches para los que no había salida a pesar de que desde el otro lado del charco ya le anticipaban que no había manera de vender, por ejemplo, un Fiat 500 eléctrico. ¿Solución? Poco menos que regalarlos . En Xataka Los Carabinieri italianos están hartos del Alfa Romeo Tonale. Alfa Romeo también está harta de los Carabinieri La segunda fue la de meter en vereda a todo el grupo. Misma plataforma para lo que estuviera por venir, con claro foco en la electrificación. El resultado inmediato fue una reducción brutal de costes . El consecutivo fue una pérdida total de identidad . Creer que el mismo plan podía resultar igual de exitoso para Citroën, RAM, Alfa Romeo o Maserati no auguraba nada bueno. Y así ha sucedido. La compañía ha visto cómo se tiraban a la basura miles de millones de euros en desarrollo. Y cómo sus ventas se han resentido hasta asumir un impacto en las cuentas de 22.000 millones de euros. La Unión Europea ha dejado un resquicio abierto a la combustión , ha flexibilizado los objetivos a medio plazo , Estados Unidos ha levantado cualquier restricción en materia medioambiental . Por el camino, buena parte de sus marcas han perdido sus señas de identidad. Maserati se ha encontrado con un problema: los ricos no quieren deportivos eléctricos. Y han tenido que cancelar un proyecto en el que habían invertido más de 3.000 millones de euros . En Estados Unidos habían retirado su archiconocido motor HEMI V8 y también han tenido que dar marcha atrás porque el camino a la electrificación completa de marcas como RAM estaba en el aire. Ahora, lo mismo ha sucedido con Alfa Romeo. Stellantis apostó por electrificarla por completo y cayó en el mismo error que con Maserati o RAM, perdió identidad. Alfa Romeo ha tenido, generalmente, peores acabados que sus rivales premium pero se sostenía mejor o peor por un público fiel que aceptaba unos diseños arriesgados y diferentes, un tacto de conducción distintivo y motores como el V6 Busso que fue, entre otros alicientes, patrimonio de la compañía. Despojar a Alfa Romeo de cualquier seña de identidad , de cualquier halo mínimamente aspiracional para meterla con calzador en la misma plataforma que montan todos los coches pequeños o medianos de Stellantis y hacer un Opel Frontera con la carrocería de la marca italiana no parecía la mejor idea. Sobre todo si la intención última es vender coches. Los resultados están siendo calamitosos para Alfa Romeo. El Junior no vende mucho y el Tonale está casi desaparecido en combate. Los Alfa Romeo Giulia y Stelvio son coches con una década a sus espaldas, lo que los hace anticompetitivos en el mercado. Devolverles su motor V6 es un pequeño ejercicio de marketing para reimpulsar las ventas de dos coches que parecen haber salido del imaginario colectivo a la hora de buscar coche nuevo. En Xataka Alfa Romeo Tonale PHEV, primeras impresiones: cuando el corazón choca contra el muro de la racionalidad La compañía, al menos, vuelve a disponer de esos coches halos que pueden llegar a atraer al público y, al menos temporalmente, colocan a la marca en el mercado. Pero si están con nosotros es porque Stellantis ha tirado a la basura el desarrollo de los futuros modelos completamente eléctricos que los iban a sustituir. Estas versiones Quadrifoglio nacen además con fecha de caducidad. En unos meses tendrán que cumplir con Euro 7 y nada confirma que con una combustión pura se puedan vender sin realizar ningún ajuste. En 2027, si los planes terminan por cumplirse, debería llegar un Stelvio totalmente renovado con una nueva generación. Teniendo en cuenta que deberían montar la misma plataforma, lo mismo debería suceder con el Giulia. Sí, celebramos que ambos coches puedan estar disponibles. Pero es solo una tirita para contener la hemorragia de una herida mucho más profunda. Foto | Alfa Romeo En Xataka | Europa se ha llenado de coches de Stellantis que no se venden. Y Madrid y Zaragoza pagarán las consecuencias - La noticia Stellantis quería convertir Alfa Romeo en una marca puramente eléctrica: ha tirado años de desarrollo para devolverles un motor V6 fue publicada originalmente en Xataka por Alberto de la Torre .