El sector del aceite de oliva se enfrenta a un nuevo escenario de tensión. La gerente de la Asociación Empresarial de Almazaras Industriales de Córdoba (Acora), Macarena Sánchez, ha lanzado una advertencia clara este viernes: el precio del aceite de oliva virgen extra volverá a subir. El motivo principal, según ha explicado en rueda de prensa, es que "no hay producción suficiente para el abastecimiento de las necesidades". La situación parte de unas previsiones de cosecha que no dejan de empeorar. Sánchez ha detallado que la producción de aceite en la provincia de Córdoba experimentará una reducción de, como mínimo, un 15% sobre la cifra ya estimada. Este dato es especialmente preocupante si se considera que el aforo inicial, fijado en casi 270.000 toneladas, ya suponía un descenso del 7,5% en comparación con la campaña anterior. La gerente de Acora ha basado esta afirmación en la información directa que reciben de sus empresas asociadas. "Según lo que nos trasladan nuestros asociados, estimamos que las previsiones de cosecha no se van a cumplir y que vamos a estar, por lo menos, más de un 15% por debajo de las previsiones de cosecha", ha asegurado Sánchez, dibujando un panorama productivo más débil de lo esperado. A la escasez de producción se suma otro factor determinante: la calidad. Este año, se espera que la calidad de los aceites lampantes sea notablemente inferior a la de la pasada campaña. Esta depreciación está provocando que los precios de los lampantes desciendan, mientras que los aceites de categorías superiores, como el virgen extra, siguen una tendencia completamente opuesta. Esta divergencia creará, según la experta, un "gran diferencial" en el mercado. La brecha entre el valor de un aceite de alta calidad y uno de calidad inferior será cada vez más pronunciada. De hecho, Sánchez ha pronosticado que "el diferencial de precios entre la categoría lampante y virgen extra va a ser más acusada", consolidando dos mercados paralelos con tendencias de precio muy distintas. Pese a la previsión de subidas, la situación actual del mercado es de calma tensa. La gerente de Acora ha reconocido que "ahora mismo el mercado está muy parado" y que "se están haciendo operaciones con cuentagotas". Esta parálisis refleja la incertidumbre de compradores y vendedores, que están a la expectativa de cómo evolucionarán los precios ante la confirmación de una menor disponibilidad de producto. En este contexto de baja actividad, la conclusión de Acora es firme. La falta de aceite de oliva virgen extra para satisfacer la demanda empujará inevitablemente su precio al alza. Esta subida, combinada con la caída de precios de los lampantes por su peor calidad, acentuará la diferencia de valor entre las distintas categorías de aceite de oliva en los próximos meses, afectando directamente al bolsillo del consumidor.