Una nueva investigación que incluye 11 años de datos ha revelado un vínculo claro entre la contaminación por humo de los incendios forestales y un aumento de los ataques violentos en la zona de Seattle, en Estados Unidos. Se trata de la primera evidencia causal directa de que la exposición a corto plazo a la contaminación del aire provocada por incendios forestales puede aumentar la violencia interpersonal en un entorno urbano.