Las Palmas de Gran Canaria se prepara para vivir este sábado uno de los actos centrales de su Carnaval, la Gran Cabalgata, que este año reunirá a cerca de 130 vehículos entre carrozas y comitivas. Mientras la ciudad ultima un dispositivo especial de tráfico para el evento, que recorrerá la capital desde la plaza Manuel Becerra hasta el parque San Telmo, los carroceros apuran las últimas horas. Es el caso de Juani López, empresaria y alma de las dos 'Ajo Carrozas', quien vive la cuenta atrás con "muchísimos nervios y pegando la última lentejuela". En una entrevista en el programa 'Herrera en COPE Canarias', López ha explicado que su vida gira en torno a su particular "ajo idioma", un prefijo que acompaña a todos sus negocios, desde los 'Ajo Herbolarios' al 'Ajo Gym' y, por supuesto, a sus dos carrozas. Este es su cuarto año participando en la cabalgata, una cita que afronta con una mezcla de ilusión y la tensión de los últimos preparativos para que todo salga perfecto. Sacar adelante no una, sino dos carrozas, es la materialización de un sueño que Juani López persigue desde pequeña. "Yo me acuerdo que de un ingenio detrás de una carrocilla, decía, 'algún día tendré yo una carroza'", ha recordado. Sin embargo, detrás de la fiesta hay un "gran sacrificio" y un reto para la "conciliación familiar", especialmente cuando no es su única ocupación. Por ello, recomienda a quien quiera iniciarse en este mundo "empezar por una". A pesar del trabajo, la recompensa emocional lo compensa todo. "Es una satisfacción muy bonita", ha afirmado, añadiendo que "en el mundo en el que vivimos, cuando ves a la gente riendo, bailando, que se llevan ese ratito en el corazón, sinceramente, merece la pena el esfuerzo de mes y medio y dos meses sin parar". Aunque los preparativos deberían empezar antes, la realidad de compaginarlo con otros negocios y la familia hace que todo se acelere en el último tramo. "Se debería empezar un poquito antes, pero cuando no es tu único negocio, al final (...) siempre a última hora", ha confesado. En su 'Ajo Nave', un espacio que ha decorado con un ajo gigante en el exterior, se vive el auténtico espíritu del carnaval. Allí, un grupo de seis carroceros amigos trabajan juntos, comparten comida y se apoyan mutuamente para que todo salga bien. Para López, la mayor dificultad de este mundo no es conseguir el dinero o la gente, sino "conseguir nave", ya que es complicado encontrar espacios adecuados. En cuanto a las personas, asegura que no es un problema: "Aquí los canarios buscamos cualquier excusa para tener una fiesta", y de hecho, sus carrozas tienen el aforo completo desde hace dos meses. Este año, sus carrozas, la 79 y la 80 del desfile, fusionan la alegoría del circo con la temática egipcia. Los nombres son 'El legado de la faraona malabarista' y 'El despertar de Anubis en el circo'. Lejos de mantener el secreto, López disfruta compartiendo el proceso y los detalles, como la curiosa nariz de payaso que le ha colocado al dios Anubis. El día de la Gran Cabalgata es una jornada de trabajo intenso. "Hay gente que cree que estamos de fiesta, pero no, sinceramente, estamos cuidando a la gente y estamos trabajando", ha explicado. El momento más emocionante llega con la salida de la nave: "Cuando tú ves que el camionero engancha la carroza (...) y estás viendo todo tu trabajo y tu sacrificio, a mí me dan ganas de llorar, y siempre se me escapa una lagrimita". Una vez en el punto de partida, les esperan dos o tres horas de montaje de luces y altavoces antes de que suban los primeros carnavaleros sobre las tres de la tarde. A partir de ahí, la fiesta se alarga hasta cerca de la medianoche, en un recorrido que contará, como cada año, con espacios adaptados para personas sensibles al ruido. Para Juani López y su equipo, la fiesta no termina en la capital. Su particular gira de carnavales continúa con la cabalgata infantil de Maspalomas, la de Vecindario, el carnaval internacional de Maspalomas y, finalmente, el de Carrizal, su pueblo. "Ese es ir a casa, y es el mejor, el último", ha concluido con emoción.