Daniel, camionero: "Si un francés circula por España está exento la baliza V16, pero los españoles estamos obligados. Además, la DGT no facilita las cosas, no podemos subir al techo del camión a ponerla"

La entrada en vigor de la obligatoriedad de la baliza V16 ha sumido a miles de conductores en un mar de dudas y ha destapado importantes lagunas en la normativa. Este dispositivo luminoso, diseñado para sustituir a los tradicionales triángulos de emergencia y reducir los atropellos en carretera, ya es motivo de sanción. Sin embargo, su implementación está lejos de ser un proceso sencillo, especialmente para los profesionales del transporte, que denuncian la falta de directrices claras y graves fallos de seguridad que exponen a los conductores. Los agentes de la autoridad ya pueden sancionar a los conductores que no cumplan con la normativa. La multa, que asciende a unos 80 euros, se aplica en varios supuestos: no llevar ningún sistema de señalización de peligro válido, utilizar los triángulos en autopistas o autovías donde ya no están permitidos, o emplear una baliza V16 antigua que no disponga de conexión con la Dirección General de Tráfico (DGT). Este último punto es crucial, ya que genera una gran confusión entre los usuarios que adquirieron los primeros modelos que salieron al mercado. La clave para cumplir con la ley reside en que el dispositivo esté homologado y conectado con la plataforma DGT 3.0. Las balizas válidas deben indicar de forma explícita la inscripción "Conectada DGT 3.0" y garantizar su conectividad como mínimo hasta el año 2038. Todos los modelos que no cumplan estos requisitos, como los adquiridos en plataformas online o gasolineras hace años, dejarán de ser legales definitivamente a partir del 1 de enero de 2026, aunque su uso ya es sancionable si no se acompaña de otro método válido. El colectivo de transportistas profesionales es uno de los más afectados por la imprecisión de la normativa. Daniel Bal, camionero de profesión, expone el principal problema al que se enfrentan: la imposibilidad física de colocar la baliza en un lugar visible y seguro. "La DGT no nos ha facilitado las cosas, porque lógicamente en el techo del camión no podemos subir a ponerla", lamenta. Si el dispositivo se coloca en una puerta o en un lateral del vehículo, su visibilidad queda prácticamente anulada, perdiendo toda su eficacia. Bal explica que la única solución lógica sería situarla en la parte trasera del remolque, "porque es lo que más se ve a la hora de estar en la carretera". Sin embargo, no existe ninguna instrucción oficial al respecto. "La DGT se lava las manos y que cada uno se salga como pueda", denuncia el transportista. A esta incertidumbre se suma otra situación anómala: la norma solo afecta a los vehículos de matrícula española. Un chófer francés o belga que circule por España no tiene la obligación de llevarla, ya que es una normativa nacional y no europea. "Los choferes de otros países no están obligados a llevarla, solo los que tenemos nacionalidad española. Su eficacia es nula, yo ya he visto varias en funcionamiento y no se ven hasta que estas al lado. Puede haber accidentes y morir gente", afirman desde el sector. Más allá de los problemas prácticos, ha salido a la luz un potencial agujero de seguridad que podría poner en riesgo a los conductores averiados. Conrado, un empresario que ha investigado el funcionamiento del sistema, advierte de que la geolocalización de la baliza no es privada. Cuando se activa, la ubicación del vehículo se envía automáticamente a una plataforma de la DGT que, a su vez, está conectada con aplicaciones como Google Maps y se muestra en los paneles informativos de las carreteras para alertar a otros conductores. El problema, según confirma el propio Daniel Bal, es que este mapa es de acceso público, lo que permite a cualquiera conocer la posición exacta de un vehículo detenido. "Estáis indefensos", afirma con rotundidad a los conductores, alertando del riesgo de robos. Conrado ha canalizado esta denuncia a través de una carta enviada a la revista de la DGT, a la Comisión de Transportes del Congreso y directamente al ministro Fernando Grande-Marlaska, pero asegura no haber recibido ninguna respuesta. "Sé que lo han leído, pero no ha habido respuesta", sentencia. Para añadir más leña al fuego, los expertos recuerdan dos aspectos que muchos conductores desconocen. En primer lugar, la baliza V16 no excluye el uso de los triángulos, que pueden colocarse de forma complementaria para aumentar la visibilidad. En segundo lugar, es obligatorio activar también las luces de emergencia del vehículo (warning) junto con la baliza. No hacerlo puede ser motivo de multa. Estos detalles demuestran que, lejos de simplificar, la nueva normativa ha creado un ecosistema de reglas complejas que deja a los conductores, y especialmente a los camioneros, en una situación de total incertidumbre.