Durante más de dos décadas, Disgaea construyó su identidad sobre cuadrículas tácticas, planificación obsesiva y cifras tan absurdas que se convirtieron en marca registrada. Pero el Inframundo ha decidido moverse. Y rápido. Con Disgaea Mayhem, la saga abandona —al menos temporalmente— el combate por turnos y apuesta por la acción en tiempo real, en uno de los giros más radicales de su historia reciente.