El Real Murcia, en cuyo banquillo debutará Curro Torres tras sustituir el lunes a Adrián Colunga, visitará este domingo al filial del Villarreal Club de Fútbol con la intención de acabar con su mala racha de dos derrotas seguidas y seis partidos sin ganar y, de ese modo, poder alejarse de la zona de descenso a Segunda RFEF, de la que le separan sólo dos puntos, y tratar de acercarse a unas posiciones de promoción de ascenso a Segunda que a día de hoy tiene a seis de distancia aunque con un encuentro pendiente. "Tenemos la ambición suficiente para no estancarnos", afirmó el técnico.