Pablo Rodríguez Díaz, el ceramista gallego que encuentra en la raíz, la reflexión y la innovación la clave de su éxito

Que su familia fuese de la comarca de Bergantiños iba a influir mucho en su historia. Nació en Carballo pero también vivió en Malpica (en Buño) y desde niño siempre estuvo alrededor del barro. Su abuela tenía la tienda en casa, donde se vendían las piezas de su tío O Rulo, nombre icónico de la alfarería gallega y heredero de varias generaciones dedicadas al trabajo con el torno. Así que Pablo Rodríguez Díaz a los siete años ya participaba durante los veranos en los eventos relacionados con el oficio. En 2022 abrió en A Coruña Risco Estudio, un espacio donde tienen cabida las inquietudes de este treintañero: el arte, la artesanía y el diseño. Hoy es uno de los nombres que más suenan en la nueva alfarería gallega.