Dice que en los casos de corrupción, como el de Senasa, en el que el gobierno se ha constituido en actor civil, los culpables no solo tendrán encima todo el peso de la ley, mi compromiso es que tendrán que devolver hasta el último peso de lo robado.“Que nadie tenga dudas: yo tengo amigos, pero no cómplices y este gobierno no retrocede, no negocia y no se rinde frente a la corrupción. Cueste lo que cueste; me cueste lo que me cueste. Ese es mi compromiso incondicional con mi país, con mi padre y con Dios”.