La controversia generada en torno a la aprobación de la baliza V16 conectada ha provocado un desplome histórico en sus ventas, que han llegado a caer por encima del 80% en las primeras semanas del año. Esta drástica bajada se produce en un contexto de máxima incertidumbre para los conductores, a pesar de que la Comisión Europea ya ha avalado la legalidad de la normativa española. El mercado permanece prácticamente paralizado mientras cerca de 15 millones de vehículos circulan todavía sin el nuevo dispositivo de preseñalización de peligro, que sustituye a los tradicionales triángulos de emergencia. Frente a las dudas generadas por varias iniciativas presentadas en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, un alto funcionario del Ejecutivo comunitario ha confirmado que la obligatoriedad de la baliza V16 en España no vulnera el derecho comunitario. La razón es que la regulación de estos sistemas no está contemplada a nivel de la UE, por lo que corresponde a cada Estado miembro establecer sus propias normas. "Evaluando el cumplimiento con la ley europea, es que no hay ley europea que cubra estos dispositivos. No se ha infringido la legislación europea", ha afirmado la Comisión, aclarando que el Gobierno se amparó en la prerrogativa que le concede el Convenio de Viena sobre el tráfico vial. Desde Bruselas, además, han calificado a nuestro país como "un campeón de la seguridad vial" por su notable mejora en las últimas décadas. El funcionario comunitario ha aportado datos para sostener esta afirmación: "En los años 90 había casi 10.000 víctimas viales anuales y ha bajado a 1.785 en 2024. En comparación con lo que pasa en la Unión Europea, en España hubo 37 víctimas por millón de habitantes, mientras en la Unión Europea la media era de 44". Este éxito justifica, a ojos de la Comisión, la decisión de implantar la baliza para atajar los accidentes que se producen cuando un conductor debe salir del vehículo a colocar el triángulo. Pese al claro respaldo europeo, el daño en el mercado ya está hecho. La incertidumbre ha servido como "excusa" a muchos conductores para posponer la compra. Alejandro González, director de marketing de Netum Solutions (HelpFlash), una de las empresas fabricantes, confirma al programa Luz de Cruce de COPE, que las caídas en el mercado global durante las primeras semanas de enero superaron el 80%. Según González, dos factores principales explican este parón: las declaraciones iniciales del ministro del Interior sobre una moratoria en las sanciones y, sobre todo, "el mucho ruido que ha habido a través de una denuncia del Partido Popular Europeo de que no se habían hecho las cosas correctamente". Para los expertos del sector, el problema de fondo ha sido la gestión de la comunicación. "Si en algo estamos todos de acuerdo, tanto ciudadanos como la mayoría de partidos políticos, es en que ha faltado comunicación y pedagogía", apunta González. En su opinión, la politización de estas medidas nunca acaba bien. "Cuando las medidas se se politizan, que mejor dejar a a los a los especialistas de de cada área a trabajar y no meterlo en política, porque se suelen ensuciar mucho", lamenta. Es importante destacar que, según ha confirmado el propio Gobierno en el Congreso de los Diputados, el periodo de gracia ya habría acabado y se comenzará a sancionar. La multa por no señalizar correctamente una incidencia con la baliza V16 conectada no es de 80, sino de 200 euros. Además, no hacerlo puede acarrear problemas mayores, ya que las aseguradoras podrían recurrir contra el conductor en caso de accidente si este no ha señalizado la incidencia como marca la normativa vigente. La confusión ha llegado a tal punto que, según un estudio de la propia Netum Solutions, "casi la mitad de los conductores españoles no sabemos si llevamos la baliza V16 válida en el coche". Muchos de los que afirmaban tener una baliza conectada, en realidad poseían un modelo antiguo no conectado, incapaces de diferenciar uno de otro. Para verificar si un dispositivo es legal, es fundamental comprobar que en la parte superior lleva grabado un número de certificación u homologación. Al introducir dicho número en la web oficial de la DGT , el dispositivo debe aparecer en el listado. Otro elemento clave es que tanto la caja como el propio dispositivo deben indicar de forma visible la fecha de caducidad de los datos de la tarjeta SIM que lleva integrada. Si no aparece, se trata de una baliza no conectada y, por tanto, no válida. Aunque la DGT ha retirado algunas referencias de su listado, el propietario que compró una baliza certificada en su momento "puede estar tranquilo", según González. La responsabilidad recae en los fabricantes, que están sometidos a controles de producción periódicos para garantizar que cumplen la normativa. A pesar de la parálisis actual, desde el sector se insiste en que no hay problemas de abastecimiento y hay stock suficiente para toda la demanda. Los precios, además, se están adaptando y han comenzado a bajar. Con el fin de la moratoria de las multas y el claro aval de Bruselas, se anima a los conductores a realizar la compra para mejorar su seguridad vial y evitar sanciones. No obstante, la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha decidido mantener abiertas las iniciativas y ha solicitado a la Comisión un análisis por escrito, un último fleco que mantiene viva parte de la polémica.