El balance de las sanciones por exceso de velocidad que acarrean retirada de puntos dibuja un escenario que justifica la nueva batería de radares que Tráfico acaba de poner en funcionamiento. En Galicia siguen detectándose velocidades que poco tienen que ver con la conducción ordinaria: más de un centenar de conductores son sorprendidos cada mes circulando a más de 90 km/h en zonas urbanas, por encima de 160 km/h en la red secundaria o rozando los 200 km/h en autopistas y autovías. Para estos fitipaldis que convierten la vía pública en un circuito, la sanción es doble: multas de 500 o 600 euros y la pérdida de seis puntos del permiso.