María José Llergo abre una nueva etapa con 'Mala mía'

La cantante de Pozoblanco despliega arreglos vocales y toques clásicos sobre una base electrónica trufada de producción digital María José Llergo abre nueva etapa con el lanzamiento de ‘Mala Mía’ . El single se presenta como una arquitectura sonora envolvente, donde la elegancia de las cuerdas y la profundidad sinfónica convergen con una producción de tintes trip-hop. Según informa Taste de floor , en esta entrega, la de Pozoblanco se atreve a expandir sus propios límites, integrando texturas electrónicas, arreglos vocales y de cuerdas provenientes del canto lírico y música clásica, o tratamientos de voz innovadores, como el uso artístico del pitch shift , que revelan la ambición creativa de la cordobesa. La letra de ‘Mala Mía’ gira en torno a un pilar fundamental: la madurez emocional. La canción es un proceso de introspección y conciencia donde el reconocimiento de los errores del pasado se convierte en el peaje necesario para evolucionar. A través de una lírica que transita la soledad y la transformación, Llergo abraza la pérdida no como un final, sino como una enseñanza vital: “Ya no puedo quererte, mala mía”. La estructura del tema refleja esta evolución emocional. Tras unos versos iniciales marcados por la reflexión contenida, el estribillo registra una tonalidad mayor, aportando un giro luminoso y esperanzador. Es aquí donde el peso del pasado deja de ser una carga para transformarse en impulso, sustituyendo la nostalgia melancólica por una mirada adulta volcada hacia el movimiento. El universo visual: Surrealismo y empoderamiento. El lanzamiento viene acompañado de un videoclip que traduce la canción en imágenes surrealistas. En él, María José Llergo subvierte las jerarquías tradicionales; rodeada de figuras de estética empresarial, la artista toma las riendas, dicta las reglas y lidera un juego constante que simboliza su propia liberación creativa. ‘Mala Mía’ es, en definitiva, una declaración de intenciones. Una apuesta por el riesgo sonoro que consolida a María José Llergo como una de las voces más inquietas y necesarias del panorama actual, demostrando que el verdadero arte nace de la capacidad de equivocarse, reconocerlo y, sobre todo, seguir adelante.