Desclasificar el 28F

El andalucismo no es un sentimiento nacionalista sino identitario. Es una marca de pertenencia, no de exclusión. Es lo más opuesto que existe al independentismo catalán o vasco: un triunfo de la diversidad española. Es compatible sentirse plenamente español con el orgullo de ser andaluz. Incluso es posible ser reivindicativo en lo segundo sin combatir lo primero. Pero Andalucía tiene una asignatura pendiente de convertir su fortísima identidad en un mecanismo de poder frente a los agravios territoriales. Otras comunidades con menos pujanza económica como Canarias han conseguido canalizar ese arraigo por la vía política para reclamar un trato justo desde Madrid. Aquí, en cambio, la disciplina de los grandes partidos ha soslayado el agravio histórico ante regiones con mejor... Ver Más