Cuando se dice que una persona actúa con resiliencia es porque es capaz de soportar mucho sufrimiento y tiene capacidad mental y física para soportar golpes. Y esto que, en principio, puede ser entendido como una virtud, a veces no lo es tanto, por cuanto la resiliencia, al principio y al final, va mermando las fuerzas del ser humano y aunque este no sea consciente de ello, reduce su capacidad de resistencia.