"EEUU nunca permitirá que una empresa radical de izquierdas y woke dicte cómo nuestro gran ejército lucha y gana guerras", ha dicho el presidente de EEUU No todas las IA son iguales. Y la de Anthropic, entrenada en valores éticos, no le interesa a la Administración Trump. Hasta tal punto es así, que después de varias semanas de tiras y aflojas con el Pentágono, este viernes el presidente de EEUU ha anunciado el fin de todos los contratos de la administración con el proveedor, lo que abre la puerta a Grok, la IA de su aliado Elon Musk “”EEUU nunca permitirá que una empresa radical de izquierdas y woke dicte cómo nuestro gran ejército lucha y gana guerras“, ha dicho el presidente de EEUU: ”Esa decisión le corresponde a su comandante en jefe y a los magníficos dirigentes que nombro para estar al frente de nuestro ejército“. “Los locos de izquierda de Anthropic han cometido un error desastroso al intentar presionar al Departamento de Guerra y obligarlo a obedecer sus Términos de Servicio en lugar de nuestra Constitución”, ha proseguido el presidente de EEUU: “Su egoísmo está poniendo en riesgo vidas estadounidenses, a nuestras tropas y nuestra Seguridad Nacional”. Anthropic se fundó con la misión de desarrollar IA alineada con valores humanos y segura. Su modelo Claude está diseñado para: evitar contenido dañino u ofensivo; rechazar tareas ilegales o peligrosas; minimizar sesgos y discriminación. Para la Adminsitración Trump, eso se interpreta como “censura” o como una agenda ideológica progresista o woke. Anthropic entrena sus modelos con un conjunto de principios llamados Constitutional AI, inspirados en derechos humanos, no discriminación o seguridad pública. Ese lenguaje (derechos, inclusión, equidad) coincide con el vocabulario asociado a lo “woke”, aunque en el campo de ética tecnológica es bastante común. En comparación con otras empresas de IA y en el debate público de EEUU, Anthropic es percibida como más cauta y normativa, OpenAI es percibida como intermedia y xAI o ciertos modelos open-source son percibidos como más permisivos. Así, Trump ha afirmado este viernes: “Por lo tanto, ordeno a todas las agencias federales del Gobierno de Estados Unidos que cesen inmediatamente todo uso de la tecnología de Anthropic. No la necesitamos, no la queremos y no volveremos a hacer negocios con ellos. Habrá un período de transición de seis meses para agencias como el Departamento de Guerra que utilizan los productos de Anthropic en diversos niveles. Anthropic más vale que se ponga las pilas y colabore durante este período de transición, o utilizaré todo el poder de la presidencia para obligarlos a cumplir, con importantes consecuencias civiles y penales”.