El esfuerzo valió la pena. La ladera era un espasmo amarillo, una insolencia de mimosas que jugaban a ser espuma suspendida. Suben por la montaña redondeada ignorando la geometría del suelo para inventar una atmósfera de polen y vértigo. Una las mira y siente que las flores no están allí sólo para ser vistas, sino... Leer más La entrada El rastro de la ausencia aparece primero en Zenda .