Dormir a las 11 podría ayudarte a vivir más

Dormir bien no solo depende de cuántas horas pasamos en la cama, sino también de a qué hora nos acostamos y nos despertamos. En los últimos años, la ciencia ha comenzado a prestar más atención a la regularidad del sueño como un factor clave para la salud a largo plazo. De hecho, diversas investigaciones sugieren que las personas que se acuestan alrededor de las 11 de la noche y se despiertan entre las 6 y las 7 de la mañana presentan una menor mortalidad en comparación con quienes mantienen horarios más tardíos e irregulares.