Baiona comienza tres días en los que la villa se transforma: mercado medieval, música, gastronomía, juegos infantiles, pasacalles, titiriteros, artesanía, profesiones y talleres tradicionales, representaciones teatrales, espectáculos de fuego, torneos y justas, tiro con arco, combates de esgrima, exposiciones, batucadas... (con la ausencia de la cetrería por la gripe aviar), celebrando así la llegada de la Pinta con la noticia del descubrimiento de América hace más de 533 años durante la Festa da Arribada, declarada ya de Interés Turístico Internacional.