La historia publicada por este periódico sobre la caída a los infiernos de Jordi Morey, un exfutbolista del Real Mallorca que actualmente vive en la indigencia más absoluta y lastrado por serios problemas de salud y movilidad, ha causado un tremendo impacto en el mallorquinismo en general y los veteranos en particular. De hecho, la asociación que preside Chichi Soler ha acudido al rescate. Conmocionados por la situación del exjugador, ha reaccionado con rapidez para encontrar un acomodo para que abandone la indigencia y tenga una nueva oportunidad. La Asociación ya se ha puesto en contacto con Can Gazà, el instituto contra la exclusión social, para acoger a Jordi Morey siempre que éste quiera, aunque durante toda la jornada de ayer no pudieron localizarle para ofrecerle dicha ayuda.