En tiempos de estribillos fugaces y música desechable, Xavibo reivindica la confesión y la herida. Su nuevo disco, No te enamores, se mueve entre el deseo y la resaca emocional, entre la necesidad de protegerse y la inevitable caída. El mallorquín, en plena deriva hacia un folk de contornos íntimos, tan cercano a sus referentes como a sí mismo, ha transformado la fragilidad en discurso. Este sábado, la sala Es Gremi (21.00) acogerá un trabajo que discurre por ese territorio donde el amor ya ha pasado y deja poso.