El impacto de la 'factura del hogar': casi la mitad de los ingresos se pierden por el pago de vivienda y alimentación

La vivienda es uno de los factores que miden el bienestar social de la población en España. Además del problema de acceso, tanto inquilinos como propietarios deben hacer frente a los gastos asociados que se derivan como la factura energética, el pago de las cuotas hipotecarias o las rentas y la cesta de la compra. Esos tres básicos elevaron el coste del ticket medio de la 'factura del hogar' en un 2,5% en 2025 hasta los 1.230,34 euros al mes, según el III de Barómetro que elabora el Grupo Mutua Propietarios. Destaca el informe que aunque la evolución es «más moderada que en ejercicios anteriores», el coste del la factura del hogar en España sigue resultando un esfuerzo económico estructural. En términos de quienes se sitúan en el eslabón salarial más bajo por la percepción del SMI, este ticket supondrá destinar la totalidad de los ingresos de una persona con este sueldo a pagar gastos básicos, sin margen para ahorrar o para imprevistos. Hay diferencias en comunidades ya que la factura se eleva por encima de los 1.300 euros en Cataluña o Madrid, mientras que en otras como Navarra se sitúa por debajo de los 1.000 euros. Los autores del informen señalan también que «incluso en comunidades con menor ticket medio, el nivel de gasto sigue suendo elevado en términos absolutos, confirmando que la presión económica sobre los hogares es generalizada en el conjunto del territorio». El crecimiento del precio de la cesta de la compra es una de las partidas presupuestarias que más dinero se lleva, 437 euros con un incremento de 5,1% respecto al año anterior. En la cesta de la compra los hombres gastan más que as mujeres y el máximo llega en el grupo de edad de mayores de 65 años con 495 euros de media. Mientras que los suministros retroceden como percepción del gasto aumenta la preocupación por los impuestos asociados a la vivienda. Los hogares no sacrifican el gasto, pero sí adaptan su consumo. Un ejemplo es la compra de marcas blancas, la reducción del consumo energético posponer algunas reformas en el domicilio. La principal conclusión del informe es que la presión económica del hogar sigue subiendo para los españoles, aunque sea de forma más moderada. Los ciudadanos destinan ya el 43,6% de su prespuesto total a los gastos del hogar, entre los que se incñuyen el pago de la vivienda, la cesta de la compra y el gasto energético. Es el nivel más alto de los últimos tres años. «Este crecimiento no responde a un único factor, sino a la evolución de dos grandes bloques que explican la mayor parte del aumento: la cesta de la compra y los pagos asociados a la vivienda», señalan.