De vez en cuando, el abuso que el régimen talibán ejerce contra su propia población, sobre todo contra las mujeres, vuelve al primer plano del debate. Tiene que ser algo demasiado grave como para que Occidente gire su mirada a ese país, Afganistán , que lleva años convertido en una gran cárcel de 650.000 metros cuadrados. Tras prohibir a las mujeres poder estudiar más allá del sexto grado (a los 11-12 años de edad), trabajar en la mayoría de puestos públicos, viajar sin un acompañante masculino e incluso acceder a parques o gimnasios, parecía que el código de conducta talibán no podía ir más allá de lo que ya estaba estipulado. Si usted creía eso, se equivocaba. La maldad no... Ver Más