La vida con una talla XL: «Quería una simple camisa blanca y solo la encontré de premamá»

A Fátima le costó aceptar su físico porque recibió insultos desde niña «por ser gorda». Sara, dueña de una tienda de ropa, se empoderó antes: «Basta de decir que con ese cuerpecito todo sienta bien. Yo tengo cuerpo ancho y todo me sienta bien también»