Las soluciones no avanzan como las balas

No basta con hacer análisis sobre la realidad, por rigurosos que sean. No basta con lamentarse por todo aquello que va mal y que, de no cambiar, nos llevará al desastre: decenas de guerras, genocidio en la franja de Gaza, avance del fascismo y de la ultraderecha, candidatos deleznables aupados al poder por los votantes, pérdida de valores, casos incesantes de corrupción, aumento de problemas de salud mental y de suicidios entre los jóvenes, aumento progresivo de las diferencias económicas y sociales, xenofobia creciente… Y otros males endémicos que no somos capaces de desterrar: androcentrismo que causa víctimas de forma silenciosa y, a veces, trágica, muerte de mujeres a manos de sus parejas, trabajo infantil, hambre y miseria, matrimonio de menores…