Tuve la suerte de conocer y escuchar a Anguita. Una de las veces fue en Coín, en 2011. Allí dijo que se debía votar al honrado, incluso aunque fuera de extrema derecha, lo que se hizo viral y sirvió para mucho titular oportunista. Más adelante confesó que no fue consciente de que un militante lo estaba grabando. Tras su hipérbole, proseguía diciendo que, para él, honestidad y extrema derecha eran un oxímoron, pero eso debía de dar menos ‘clickbait’ y no se divulgó.