Acuden donde se les requiere sin esperar nada a cambio, muchas veces en situaciones incómodas o duras, soportando horarios complicados. Y aunque sean voluntarios, se entrenan, siguen protocolos y tienen que trabajar coordinados con otros servicios como bomberos, policía o sanitarios, a los que prestan logística. Esta es la labor que, de forma desinteresada, desarrollan los integrantes de los servicios de Protección Civil, que este domingo celebran su día internacional. En Extremadura son alrededor de un centenar las agrupaciones que están constituidas y en las que toman parte unos 1.500 voluntarios. No solo ayudan en emergencias, también hacen prevención y apoyan en la organización de eventos, los planes de evacuación, las campañas de seguridad o la atención a personas vulnerables.