WhatsApp forma parte del día a día de millones de personas. Resulta muy útil para hablar con la familia, los amigos, organizar el trabajo o resolver gestiones, y todo en apenas unos segundos. Precisamente por ser esa herramienta cotidiana sin la que ya no sabríamos vivir, la aplicación se ha convertido también en uno de los canales preferidos por los ciberdelincuentes para intentar engañar a los usuarios.