De nuevo le han tumbado a Sánchez en el Congreso de los Diputados la norma que contenía las medidas denominadas “escudo social”. No es de extrañar, porque contiene aspectos que chocan con los intereses de la mayoría de los ciudadanos. Al parecer, la medida que más chirría es la correspondiente a la prórroga de la suspensión de los procedimientos de desahucio. Esta medida lleva prorrogada desde la pandemia, es decir cinco años, y supone la imposibilidad de desahuciar al inquilino vulnerable que deja de pagar su renta y carece de otra alternativa habitacional.