El orgullo de Andalucía

Cuando Paco Cepero, el jerezano que le compuso a Chiquetete 'Esta cobardía' y acompañó por bulerías a la madre de Camarón en 'Rito y Geografía del Cante', hacía la primera falseta de los tientos con el Turronero, las plazas de toros se venían abajo esperando la letra: «Sentrañas mías, / sentrañas mías, / cómo nos hieren el alma / las cosas de Andalucía». Eran tiempos en los que el teatro andaluz rompía moldes gracias a la escuela lebrijana de Juan Bernabé que luego universalizó Salvador Távora. Las artes reivindicaban la filosofía del 'café para todos' de Clavero Arévalo, aquella lucha contra el agravio territorial que se mezclaba de manera natural con un sentimiento identitario que ya era símbolo de España... Ver Más