Desde hace unas semanas, las posibles alianzas electorales cara a los próximos comicios han ocupado una buena parte del debate político en España y, a su vez, en Cataluña, donde se podrían materializar las primeras pruebas de las futuras fórmulas electorales. El primer escenario donde se podrían concretar es el de las municipales de mayo de 2027. En este sentido, el diputado de Sumar y candidato de BEnComú a la alcaldía de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha instado este lunes a formar un frente amplio de las izquierdas a la izquierda del PSC para "recuperar" el Ayuntamiento, actualmente gobernado por el socialista Jaume Collboni, mientras que en el otro lado del espectro político, Aliança Catalana ha dejado la puerta abierta a alcanzar pactos con Junts. Posibilidades que surgen tras la propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, de que las fuerzas progresistas se presenten a las generales con una única lista en cada provincia. Justamente, la idea de Rufián de reunirse con distintos líderes de izquierdas en actos públicos con el fin de plantear una opción con la que plantar cara a la extrema derecha en las próximas elecciones generales fue la que despertó el revuelo dentro de muchos partidos progresistas, el cual por el momento ha derivado en la presentación de un Sumar 2.0. La propuesta que Rufián verbalizó el pasado 18 de febrero en el evento que coprotagonizó junto al diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Emilio Delgado, consistía en que la única lista de la izquierda a la izquierda del PSOE que se presente a los próximos comicios estatales en cada provincia sea la del partido que con mejores expectativas electorales, como forma de sortear la ley D'Hondt, que castiga la división de votos, y aspirar a un mayor número de escaños. La fórmula de Rufián plantea un dilema con los Comuns Posteriormente, la iniciativa ha sido reformulada por el mismo Rufián, que ha propuesto que, en vez de que se presente una única formación en cada circunscripción electoral, las listas estén formadas por "confluencias", lo que significaría que reúnan a varios partidos en torno a candidaturas lideradas por el que tenga más fuerza en el territorio. Basando las expectativas electorales en el resultado de las últimas elecciones generales, la fórmula del portavoz republicano, que desde un principio ha sido rechazada por la cúpula de su propio partido, conllevaría que, en Cataluña, sea ERC quien encabece la candidatura en Girona, Lleida y Tarragona, pero no en Barcelona, donde estaría capitaneada por los Comuns, impidiendo a Rufián volver a ser cabeza de lista por dicha provincia. En cambio, en caso de que los resultados que se decidan tener en cuenta sean los de las elecciones catalanas de mayo de 2024, ERC lideraría la lista en las cuatro provincias de Cataluña. Sin embargo, no parece que los Comuns estén por la labor de mantenerse en un segundo plano en una candidatura encabezada por Esquerra Republicana, como ya ha dejado claro la que fuera alcaldesa...