Leire Martínez: "He pasado un duelo, pero sin regodearme en él"

Leire arranca una nueva etapa con Historias de aquella niña, su primer álbum en solitario tras años formando parte de uno de los proyectos pop más reconocibles del país. El disco no es solo un debut individual: es un ejercicio de reconstrucción personal, una conversación con su pasado y una declaración de intenciones sobre el presente. En estas canciones hay duelo, hay reivindicación y, sobre todo, hay una voluntad clara de cuidado propio. Hablamos con ella sobre el miedo a empezar sola, la necesidad de reconciliarse con "aquella niña", el significado de Mi Nombre como gesto simbólico y las colaboraciones que han marcado este proceso. P: ¿Cómo resumes Historias de aquella niña? R: Es una carta de presentación de quién soy. En este disco hay mucho de mí misma, de cuidarme y darme mi lugar. Es una especie de homenaje. En ese sentido, sí es conceptual, porque bebe de esa necesidad que está en todas las canciones. En algunas he necesitado agradecer, en otras, abrazarme o validar una emoción. El resto de discos no irán de la mano a nivel estilístico, pero este era un paso necesario. P: Es tu primer disco en solitario. ¿Cómo has encarado el trabajo a solas? R: Al principio sí sentí algunas dudas y cierto miedo. Pero eran miedos muy relacionados conmigo misma. Con si sería capaz, si tendría la capacidad y el talento suficientes para hacerlo. No estaban tanto vinculados a las expectativas o a lo que pudiera conseguir, sino más bien a preguntas como: ¿seré capaz de escribir historias? ¿Seré capaz de ponerles música? Eso era lo que más me inquietaba. He aprendido a buscar herramientas que me faciliten el proceso. En ese sentido, pedí ayuda en aquellos aspectos en los que sentía que cojeaba un poco más. Esa ayuda ha sido fundamental, especialmente en momentos de duda o de bloqueo, porque me ha dado el empujón que necesitaba. Incluso hubo cosas que yo misma descartaba por ser demasiado dura conmigo. P: ¿Has descubierto cosas de tí durante el proceso? R: Totalmente. Te das cuenta de que las cosas no son blanco o negro, no son cero o cien. No se trata de tener o no tener capacidad, sino de reconocer que puede estar en distintos niveles y que, además, puede desarrollarse. Al principio yo misma me anulaba en ciertos aspectos. Pensaba: "Musicalmente no voy a ser capaz de hacer nada". Y, sin embargo, luego he sido capaz. Incluso he descubierto que tenía más capacidad de la que imaginaba. De alguna manera, te redescubres. Este proceso me ha servido para reconectar plenamente con mi parte creativa, y ha sido una auténtica gozada. De pronto se activan cosas, se ponen en marcha mecanismos internos y sientes una energía imparable, como si algo despertara y ya no hubiera quien lo frene. P: Mi Nombre ha sido el single más contundente aunque hay muchas más capas. R: Sobre todo porque hay muchas maneras de reivindicarse; no existe una única forma de hacerlo. A veces el golpe...