El absentismo en la ITV se dispara: casi un 30% de los vehículos circula sin la inspección al día: "Mientras no se sancione lo suficiente, seguirá habiendo estos niveles tan altos"

El absentismo en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) se ha convertido en un problema preocupante. Según ha explicado Francisco Uriz, responsable de la empresa ITV Revisiones de Navarra, el dato de absentismo en España se sitúa en torno al 30%, una cifra ligeramente superior a la de la Comunidad Foral. Uriz califica la situación como 'preocupante' y advierte de que no ser cumplidores con esta obligación tiene consecuencias directas. La principal secuela de esta falta de inspecciones es el impacto negativo en la seguridad vial y un aumento de la contaminación en las ciudades. 'La única manera de asegurar que los vehículos cumplen con las condiciones mínimas de seguridad y de control de emisiones son las ITV', afirma Uriz. Sin esta revisión, 'no sabemos cómo está realmente el parque móvil que está circulando por las carreteras'. A pesar de que la Dirección General de Tráfico (DGT) y las fuerzas policiales tienen acceso en tiempo real a los datos de la ITV y pueden detectar infractores mediante cámaras, el problema persiste. Para Uriz, la clave podría estar en la contundencia de las penalizaciones. Actualmente, circular sin la ITV en vigor supone una sanción de 200 euros, mientras que hacerlo con un resultado desfavorable eleva la multa a 500 euros. Esta diferencia provoca que algunos conductores que son conscientes de que su vehículo no superará la prueba prefieran arriesgarse a circular sin la inspección, en lugar de enfrentarse a un rechazo y a una sanción mayor. En cuanto a los vehículos que sí acuden a la inspección en Navarra, los datos de 2025 muestran que un 18% de los turismos no supera la ITV en el primer intento, una cifra ligeramente mejor que la media nacional del 20%. Uriz señala que, si un coche suspende, es porque presenta 'defectos graves'. El principal motivo de rechazo son las emisiones contaminantes, un problema especialmente acusado en vehículos antiguos con un desgaste elevado. Le siguen en la lista de fallos más comunes los neumáticos, los frenos y el alumbrado. El parque móvil navarro tiene una antigüedad ligeramente superior a la media nacional, que se sitúa en los 15 años, con un alto porcentaje de coches de más de 20 años. Para estos vehículos, pasar la ITV se convierte en un desafío, y a menudo el coste de las reparaciones necesarias es muy elevado. En el caso de los vehículos híbridos y eléctricos, la inspección es muy similar. Los híbridos pasan el mismo control de emisiones, mientras que los eléctricos están exentos de esta prueba y de la de ruido, pero el resto de puntos son idénticos. Al ser coches de poca antigüedad, 'casi el 100% de ellos superan la ITV a la primera', indica Uriz. De cara a 2026, no se han introducido cambios ni mayores exigencias en las inspecciones. Sin embargo, el ministerio ya trabaja en desarrollar nuevos puntos de control para los vehículos eléctricos, como el estado de las baterías, con el fin de evitar manipulaciones que afecten a su valor real, un fraude similar al de alterar el kilometraje en los coches de combustión. Francisco Uriz recuerda que un vehículo con resultado desfavorable solo tiene permiso para circular del taller a la estación de ITV. Para facilitar este trámite, las segundas inspecciones no requieren cita previa. Además, los conductores pueden adelantar la revisión hasta 30 días antes de la fecha de vencimiento sin perder la fecha original para la siguiente renovación. Finalmente, Uriz confirma que fenómenos como el 'tuning' prácticamente han desaparecido, dando paso a otras transformaciones como las 'camperizaciones' de furgonetas o las preparaciones de vehículos 4x4 para rutas exigentes. En cuanto a las tarifas, las de Navarra se sitúan entre las 'más bajas' del país y han experimentado únicamente la subida correspondiente al IPC.