Si existe, por antonomasia, una festividad colorida en la ciudad de Lorca es sin duda la Semana Santa. Declarados de Interés Turístico Internacional, los Desfiles Bíblico-Pasionales se han convertido –de la mano de los pasos– en la muestra cultural más impresionante que el municipio puede ofrecer al mundo, pero ¿qué pasaría si se le quitara el color?