45 aĂąos han pasado desde el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, y ha llegado finalmente la desclasificaciĂłn de documentos relacionada con este suceso histĂłrico. De ellos, pese a las crĂticas del Partido Popular porque "no iban a revelar nada que no se supiera ya", una de las lecturas mĂĄs recurrentes estĂĄ siendo el presunto papel del rey emĂŠrito Juan Carlos I en la detenciĂłn del pronunciamiento. Desde Abu Dabi, expresaba asĂ su felicidad al diario El Mundo: "Al final van a reconocer lo que hice. Voy a acabar ganando". Con esa sensaciĂłn de que el paĂs estĂĄ en deuda con ĂŠl a pesar de una larga lista de fechorĂas econĂłmicas a lo largo de las dĂŠcadas, su cĂrculo cercano se pregunta si no es un buen momento para preparar su regreso a EspaĂąa, un proceso para el que tienen que encajar tres miradas: la de la Casa Real, la del Gobierno de EspaĂąa y la del propio exmonarca. La desclasificaciĂłn de la documentaciĂłn del 23-F le devuelve, a ojos de muchos, a una posiciĂłn de luchador contra el golpe, lejos de las teorĂas que le implicaban en el mismo instauradas plenamente en el imaginario colectivo, y sobre su regreso a EspaĂąa se han pronunciado ya cargos polĂticos y figuras pĂşblicas, como el lĂder del PP, Alberto Núùez FeijĂło. "Tras la desclasificaciĂłn de archivos del 23F, serĂa deseable que el Rey EmĂŠrito regresara a EspaĂąa. DeberĂa pasar la Ăşltima etapa de su vida con dignidad y en su paĂs", aseguraba el gallego. Salir de Abu Dabi tampoco tiene que ser lo que mĂĄs le apetezca al monarca en tĂŠrminos de bienestar: allĂ le dan el tratamiento de anterior jefe de Estado que no se le da en EspaĂąa, tiene total libertad de movimiento y la familia real del emirato le ha puesto todo lo que quiera a su disposiciĂłn. Él mismo sabe, ademĂĄs, que solo podrĂa volver con el beneplĂĄcito de Felipe VI y con acuerdo por parte de La Moncloa, y que no serĂa ni mucho menos un regreso entre algodones, sino que tendrĂa obligaciones fiscales que cumplir. Vuelta a la realidad A pesar de la euforia contenida que exhala ahora el exmonarca con la desclasificaciĂłn de los antiguos papeles, cabe recordar que su marcha, datada el 3 de agosto de 2020, se produjo para evitar que las investigaciones judiciales se convirtieran en un escollo para el reinado de su hijo. Hasta trece delitos perseguĂan a Juan Carlos I entre delitos fiscales, cohechos, blanqueos y gastos sufragados. En concreto, cinco infracciones fiscales por su cuenta en Suiza, en la que recibiĂł 100 millones de dĂłlares como regalo del rey de Arabia SaudĂ, dos cohechos por recibir este mismo dinero como regalo, un blanqueo por transferir buena parte del mismo (64 millones de euros) a Corinna Larsen, su amante, y otros cinco delitos fiscales por los gastos sufragados por Ălvaro de Orleans, su primo, en ejercicios que ascendĂan hasta los 1,3 millones de euros. Fue...