El próximo noviembre, Donald Trump se juega su futuro político. Estados Unidos celebrará entonces sus elecciones de medio mandato (midterms), unos comicios que sirven para elegir la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Una derrota republicana podría complicar la segunda mitad del mandato presidencial trumpista y dar alas a los demócratas de cara a las presidenciales de 2028.