El choque entre Conferencia Episcopal EspaĂąola y Vox ha ido escalando en los Ăşltimos meses hasta desembocar en una situaciĂłn poco habitual en la polĂtica espaĂąola: varios obispos han respondido pĂşblicamente a las crĂticas de la formaciĂłn ultraderechista y han cuestionado abiertamente su discurso sobre inmigraciĂłn y valores cristianos. El conflicto comenzĂł a intensificarse el pasado verano, cuando el lĂder de Vox, Santiago Abascal, cargĂł contra los obispos por respaldar a la comunidad musulmana de Jumilla y por su defensa de la acogida a migrantes en situaciĂłn irregular. Aquellas declaraciones abrieron una brecha entre el partido ultra y una parte del episcopado espaĂąol que, tradicionalmente, habĂa optado por la discreciĂłn en la confrontaciĂłn polĂtica. Sin embargo, algunos prelados decidieron romper ese silencio. Uno de los primeros fue Joan Planellas, arzobispo de Tarragona y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que lanzĂł una crĂtica directa al discurso xenĂłfobo. "Un xenĂłfobo no puede ser un verdadero cristiano", afirmĂł en una entrevista concedida a la emisora Catalunya RĂ dio. Guerra abierta La tensiĂłn aumentĂł a comienzos de aĂąo, cuando el Gobierno impulsĂł un plan para activar una regularizaciĂłn extraordinaria de inmigrantes y la Conferencia Episcopal EspaĂąola expresĂł su respaldo a la iniciativa. La reacciĂłn de Vox fue inmediata. Desde el partido se multiplicaron los mensajes en redes sociales cuestionando la postura de la Iglesia y acusando a parte de la jerarquĂa eclesiĂĄstica de favorecer polĂticas migratorias que, a su juicio, perjudican a EspaĂąa. Algunos dirigentes de la formaciĂłn fueron mĂĄs allĂĄ. Un miembro de su direcciĂłn llegĂł a escribir en la red social X - antes Twitter - que "la oligarquĂa al completo odia al pueblo espaĂąol", mientras que Abascal acusĂł a determinados obispos de "hacer negocio con la inmigraciĂłn". El debate terminĂł alcanzando incluso al Papa Francisco. SegĂşn revelĂł esta semana El PaĂs, el PontĂfice trasladĂł a los obispos espaĂąoles su preocupaciĂłn por el auge de grupos de ultraderecha que, a su juicio, tratan de instrumentalizar a la Iglesia. Aunque en esa conversaciĂłn no mencionĂł explĂcitamente a Vox, varias fuentes episcopales interpretaron que la advertencia apuntaba directamente al discurso polĂtico del partido. Tras conocerse esa informaciĂłn, la cĂşpula de la Conferencia Episcopal EspaĂąola modulĂł el tono, aunque de aquella manera. Su secretario general, CĂŠsar GarcĂa MagĂĄn, evitĂł pronunciarse sobre el contenido de la reuniĂłn con el Papa durante una rueda de prensa reciente. "No se habla de las conversaciones que se tienen con el Papa", se limitĂł a seĂąalar. Herederos del fanquismo Eso sĂ, el propio GarcĂa MagĂĄn no se mordiĂł la lengua y calificĂł al partido ultra como "heredero ideolĂłgico" del franquismo. A su modo de ver, Vox recurre a las mismas proclamas que hace dĂŠcadas se utilizaron contra la Iglesia y que "jamĂĄs tendrĂan que volverse a escuchar en la historia de EspaĂąa". Sobre todo - apuntĂł - de las bocas de "sedicientes" catĂłlicos. Desde el Vaticano tampoco se busca alimentar la polĂŠmica. La Santa Sede pretende evitar una escalada polĂtica en un momento especialmente sensible, ya que estĂĄ prevista una...